domingo, 27 de noviembre de 2011

La Primera Huida

No he podido determinar el momento exacto de la Primera Huida, de aquélla en la que sólo existía un motivo para huir, no la madeja que se ha hecho en todos estos años. Cuando la descubra, haré de ella una novela y escribiré, antes que nadie, la síntesis de la cuarta de forros. Si pudiera hacerlo, me dedicaría a escribir profesionalmente ese tipo de síntesis, sabría de qué tratan las novelas antes de los demás y las conocería como el autor jamás podrá verlas. Deberé ser ingeniosa para maquillar los defectos y ensalzar los aciertos. Será fácil. Mientras tanto creo que de nuevo me distraigo y no alcanzo a determinar cuando hui por primera vez. ¿Fue desde la primera vez que vi una película? Quiero decir verla de verdad, imaginar los mundos posibles, los espacios, las diferentes reacciones que puede tomar el ser humano. La gestualidad, la postura, el movimiento. La risa cínica de la protagonista, la plenitud del diálogo... Seguro que fue ahí. Ahí empezó.