martes, 27 de diciembre de 2011

Estrategias para espantar fantasmas. 2

Esta aplica para fantasmas que abusan de los efectos especiales y que repiten con alto volumen las plegarias de uno. Si el fantasma quiere abusar y no se va a pesar de rezar el Padre Nuestro, hay que darle a conocer un poco de determinación animal: Alcáncele la mano y muérdale un dedo. No le gustará y es posible que se vuelva su amigo después de reírse. Es casi seguro también que le dará a usted fama de mordelón.
¿Y si ni mordiéndole el dedo se va? En ese caso, tome el dedo mordido y chúpelo. El dedo es el pretexto y la palancaa para invitarlo a compartir el calor de atrapado entre el cuerpo y la sábana. No garantizo que se vaya de inmediato. Es mejor dejarlo entrar para compatirle sueños. Esto es lo único que se comparte. ¿Estárá comprobado que dos que duermen juntos sueñan las mismas pesadillas?

domingo, 27 de noviembre de 2011

La Primera Huida

No he podido determinar el momento exacto de la Primera Huida, de aquélla en la que sólo existía un motivo para huir, no la madeja que se ha hecho en todos estos años. Cuando la descubra, haré de ella una novela y escribiré, antes que nadie, la síntesis de la cuarta de forros. Si pudiera hacerlo, me dedicaría a escribir profesionalmente ese tipo de síntesis, sabría de qué tratan las novelas antes de los demás y las conocería como el autor jamás podrá verlas. Deberé ser ingeniosa para maquillar los defectos y ensalzar los aciertos. Será fácil. Mientras tanto creo que de nuevo me distraigo y no alcanzo a determinar cuando hui por primera vez. ¿Fue desde la primera vez que vi una película? Quiero decir verla de verdad, imaginar los mundos posibles, los espacios, las diferentes reacciones que puede tomar el ser humano. La gestualidad, la postura, el movimiento. La risa cínica de la protagonista, la plenitud del diálogo... Seguro que fue ahí. Ahí empezó.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El fantasma del timbre

Ésta es la segunda noche que oigo sonar el timbre. Entre más lo oigo más me pregunto la razón. ¿Será la misma mano de anoche? Mano impaciente, mano reiterativa, mano ¿de hombre o de mujer? No se cansa. Seguro la oyen. Al parecer esa mano aún no aprende que después de una serie de toques es obvio que a uno no quieren abrirle.
Quizás sólo yo oigo ese sonido sordo y cerrado. ¿Será una señal? Comencé a sentir miedo, aunque ya no sé bien qué es. No lo es, creo, esta sensación de dejar que todo pase ni esta calma. En la noche de mi infancia imaginé al miedo como un animal formidable de dientes afilados. No es así como lo siento ahora. Ha cambiado. Lo sé. El miedo ya no es así. ¿Será que apenas lo conozco como realmente es? Esos dientes se han vuelto aire y fragancia, huele a lo que huele el pensamiento. Ya el miedo no se cuela por mis pulmones ni se vierte en lágrimas.
El timbre sigue sonando, tanta insistencia me suena irracional, por eso me pregunto si es una mano de venas, mano que ha tocado a otros con la misma suciedad con la que se toca sus propias llagas. Una vez oí mencionar que el fantasme de un reloj habitaba una casa que no era hogar. Esta noche estaré atenta al fantasma del timbre.

viernes, 8 de abril de 2011

Fin

Precisamente por ser tan contundente, la palabra "fin" es tan breve. Tan efímero como un chasquido y tan cerrada en sí misma. ¡Pobre palabra! ¿A dónde más podría ir sin más letras que le ayuden a desplazarse? ¿En qué otra palabra podría convertirse si le sobran consonantes?

sábado, 2 de abril de 2011

La risa

Hace mucho que no me río con ganas. bueno, acabo de ver a Jorge Falcón en un programa de TV y la verdad me reí de la relación entre la semiótica y la lingüística en el albur mexicano (parece título de tesis). El otro día me reí cuando un gato no alcanzó a brincar de un sofá a una mesa. Me río mucho de muchas situaciones pero lo que realmente extraño es reír de verdad. Creo que la culpa la tuvo mi doctor y las pastillitas de la "felicidad" que me recetó: uno es feliz pero deja de reírse como antes.
La risa es de las pocas acciones o pasiones que parecen mantenerse intactas y preservadas de la influencia de la moral y la psicología. Se ríe el santo y el pecador, ríen la hiena y el gato de Cheshire.
¿Cómo podré reír más?

viernes, 1 de abril de 2011

i´m here to stay

He regresado a recuperar a mis dos seguidores. JAjajajajajajajaj. Sigo viva, más fuerte y más feliz.