martes, 27 de enero de 2009

Briseida. Entrega primera

Briseida es un proyecto-poema que algún día lograré que sea tal. No hago poesía porque la respeto mucho pero esta vez no hallaré género más adecuado para hablar de un pequeño fantasmita que me ronda la cabeza.


De Briseida sólo tengo el nombre,
se movía a voluntad del campamento de Agamenón
al de Aquiles, saltó de la Ilíada a La Odisea y una
tarde salió de mi tienda (tendida en el desierto)
siendo una niña alta con nariz pequeña.

A veces me visita ya adulta y le digo que no lloró,
como hacen los hombres al nacer,
y que no envejecerá conmigo.

Sé que es ella no por intuición
ni por sexto sentido.
La nombro y, aunque no puedo hacerla aparecer
con sólo llamarla, ella me habla desde adentro y me arrulla
con los rizos que le heredé.