viernes, 10 de octubre de 2008

Arráncame la vida



Disfruté ver la película Arráncame la vida. El diseño de arte es muy bueno, no hay cambios de ritmo insuperables y hay buenas actuaciones, la de Daniel Giménez Cacho es la mejor, por supuesto. Debo decir que no conozco la novela de Ángeles Mastreta, sólo leí hace años un libro titulado Mujeres de ojos grandes, el cual me agradó. Cuando empecé a leer Mal de amores, paré. Así que no me meteré en las discusiones de quienes no se hayan satisfechos con la adaptación de una obra literaria al celuloide. Según leí, Arráncame la vida es hasta hoy la película mexicana más cara y la más publicitada. Evidentemente fue bien vendida y anunciada, porque hasta yo supe de su estreno, pero tampoco sentí que la campaña fuera tan excesiva o que las expectativas generadas fueran demasiadas.
Ana Claudia Talancón luce en la cinta y no sólo porque presenta una galería de vestidos, zapatos, peinados y maquillajes que a cualquire mujer se le antojaría tener en su guardarropa. Si ser una primera actriz, logra ser convincente. Algunos críticos la ven su actuación un poco "plana", porque no muestra el cambio de edad y pensamiento, esa transformación llamada madurez emocional. El único que no me gustó en el cuadro fue el actor José María de Tavira, quien interpreta a Carlos Vives, el joven director amante de Catalina. Quien haya leído algo de Mastretta puede saber que esa imagen de la "poblana" inteligente, abierta y con chispa es un recurso ya usado por la autora.
Como ya lo escribi, no he leído la novela pero me gustaría saber si desde el texto existe un asunto interesante: hablo del discurso de Catalina, quien al emitir una pregunta directa revela lucidez y no ignorancia. Podría llamarse sentido común. No lo sé... aún.
La fotografía es buena, también. Yo me sentí realmente conmovida al ver las imágenes de la catedral de Puebla (tlaxcaltecas, no se enojen), de los volcanes, del Palacio de Bellas Artes y del Zócalo de la Ciudad de México. Al menos es una película en la cual no veo, de nuevo, rascacielos y escucho parlar en inglés.
Además, la banda sonora cotiene canciones de Toña la Negra, Agustín Lara, Libertad Lamarque. Es un viaje en el tiempo dignode ser recorrido.
La historia del triángulo amoroso se vuelve cada vez menos frecuente en el largometraje. Yo no creo que sea causa de demérito o que sirva de prejuicio para calificar una película. Después de todo, ¿no es el amor uno de los grandes temas de la literatura?

The big bang theory



Mi historia con las series gringas no había sido ni directa, quizás porque en mi cada día más alejada niñez no teníamos televisión por cable, ni entrañable, como sí viven algunos de mis amigos con la serie Friends. O mi sentido del humor se atrofió o de verdad que no soy de la generación "friends". Cuando me atreví a ver series, entré por la vena dramática: me gustaba Desperate Housewives, sólo la primera temporada. Después vino el Dr. House, la cual ya no veo pero que sí recuerdo como una magnífica serie. Ahora, me encontré con The big ban theory y ahí sí que me he divertido. No sé por qué desde la secundaria me gustan los nerds y ahora me enamoró Sheldon, el físico más inteligente, cuadrado y "lunático" de la serie, interpretado por el actor Jim Parsons. Ya en un blogspot argentino dejé el comentario de que Sheldon Cooper es "un sueño". Permítanme este pequeño desliz emocional. Al menos, me la paso bien en medio de la galería de sucesos de la vida diaria me recuerdan que todo se trata de administrar la insatisfacción y, claro, la satisfacción. Salud.