martes, 30 de septiembre de 2008

Teresa, el cuerpo de Cristo


No diré más de lo que ya se ha dicho. Teresa, el cuerpo de Cristo es una película de gran riqueza visual; los que no quedan totalmente satisfechos con el guión también tiene razón. Es difícil llevar a la pantalla la vida y las circunstancias que rodearon a Teresa de Ávila. A pesar de todo cuanto se ha dicho, sugerido o descubierto acerca de Santa Teresa yo creo que la suya es una historia simple: fue una mujer quien vivió en el alma y en el cuerpo los efectos de haber sido llamada por Dios. Simplemente, yo adoro a Teresa de Ávila, la considero una de las mujeres más importantes e interesantes de la historia universal.
La peícula es un banquete visual, las mismas experiencias místicas de la santa ya eran muy visuales. La novedad de esta película radica en que sugiere el elemento erótico de las visiones, asunto presente en las mismas narraciones de Teresa. También es digno de mencionar la riqueza de algunos diálogos. Para mí, el mejor es el que tienen Teresa (Paz Vega) y la priora del convento (Geraldine Chaplin) en el cual discuten las divergencias de los caminos que a ambas desean emprender, quien tenga un conocimiento suficiente de la vida de la santa sabrá que los diálogos están inspirados en los poemas, las cartas y los libros. En otros diálogos, el resultado no es tan afortunado.
Acerca de Santa Teresa ya se han realizado otras versiones cinematográficas. La mejor y más completa fue la serie que hizo Televisión Española con la actriz Concha Velasco. Esta serie se me ha escapado. Ni modo.