sábado, 19 de julio de 2008

Traición de colores

Aunque se diga que en provincia todo está màs atrasado y que sólo el DF tiene todas las comodidades y ventajas; yo digo que al menos en provincia (Celaya y Tlaxcala) hay cajeros para pagar la luz. Una de las cosas que padecen los que viven en el DF es el pago del servicio de energía eléctrica. En los días, lejanos días en los que entré al noviciado con las escolapias yo no era la encargada de pagar la luz pero cuando tuve que hacerlo debo decir que no hay nada más parecido al purgatorio porque el paradero de microbuses de Indios Verdes es el mismísimo infierno. En primer lugar, los recibos llegan rara vez a tiempo; por lo general usted lo recibe el martes 13 de mayo y la fecha límite de pago según el recibo fue el 9 de mayo. Como ya no puede ir al banco o a alguna tienda de autoservicio, entonces debe ir a la Compañía de Luz; como los lunes son días de corte, usted debe ir el viernes donde se encontrará conque otros tuvieron la misma idea y que la fila no sólo sale del edificio de dicha compañía sino que serpentea y se hace larga larga hasta las siguientes cuadras. Eso fue en segundo término. En tercero está que mientras toca llegar a la caja debes escuchar la plática del que va delante y detrás tuyo y "guardarle" el lugar a uno que otro vecino de fila. En fin, lo peor para mí fue ver -ya cuando me toco hacer fila en el edificio- la cantidad de letreros que suenan a burla: "En esta sucursal damos preferencia a ancianos, personas con capacidades diferentes y embarazadas", "Si se pasa su turno, toma otro" (nótese que este caso de falta de concordancia es muy significativa) y "Gracias por su preferencia", como si uno prefiriera estar ahí a estar en casa. Todo se amplifica si vemos que los letreros son de los "hermosos" colores de la bandera de México. La Compañía de Luz y el PRI se robaron los colores y los traicionaron, pero más traicionan a los que estamos formados. De hecho, debería proclamarse una resemantización de los colores de la bandera: mejor que el verde sea de lo verde del coraje que se pone uno haciendo trámites, que el blanco sea representativo de una carta de colores del grado de cultura general de los alumnos de una preparatoria y de sus profes... y que el rojo sea simplemente el rojo de precaución, de llamada de atención o del labial de temporada según Chanel.
¡Ay! Y pensar que en Tlaxcala y en Celaya va uno a los cajeros de la Comisión Federal de Electricidad y paga su recibo en tres minutos.