martes, 11 de marzo de 2008

Locuras de marzo

Febrero loco y marzo otro poco… cinematográficamente, loco pero muy bueno. Hablo de tres películas excelentes: Sweeney Todd, Sin lugar para los débiles (Not country for old men) y Promesas peligrosas. Tim Burton es uno de mis directores favoritos y con esta película continúa fascinándome. Swenney Todd es un musical como pocos que yo haya visto: la clasificación técnica es la de cine splatter (literalmente la “salpicadura” de sangre) pero también es, por momentos, un musical tierno como El hombre de La Mancha. Helena Bonham Carter, Jhonny Deep, Sacha Baron Cohen (Borat) y otros cantan, quizás no como cantantes profesionales, pero sí con voces dignas. El soundtrack es fascinante. Un barbero vuelve a Londres para vengarse de un corrupto juez que le arrebató a su familia y su felicidad; su historia es una tragedia al modo griego, el espectador tiembla ante la posibilidad de que un padre mate a su hija (no sabe que lo es) y tiembla ante la inminente verdad de que la maldad humana se convierte en una de esas fuerzas invencibles como lo fueron para los griegos el destino y los dioses.
Sin lugar para los débiles, de los hermanos Coen, es un cinta narrada con serenidad y mesura. El final, aparentemente confuso y abierto, cierra las historias principales sin la necesidad de recurrir a la heroicidad de un súper hombre, ni a las explosiones de automóviles y menos al happy end. Los diálogos son fascinantes e inteligentes. Un hombre es perseguido por haberse llevado dos millones de dólares que encontrara por un ¿afortunado? hallazgo. Todo perseguido necesita un perseguidor: Javier Bardem ganó su Óscar por el papel del obsesivo asesino que persigue al “ladrón que robó a los ladrones”. El escenario es muy importante. Todo ocurre en Texas y por un día el dinero y su nuevo dueño, están en la frontera, a la orilla del Río Bravo. Presumiblemente, se trata de las ciudades de El Paso y Ciudad Juárez, mismas que, para mí, serán siempre una sola ciudad, un manjar cultural.
Finalmente, Promesas peligrosas de David Cronenberg (Crash) es una combinación inteligente de varios géneros. Un policía encubierto hace tratos con la mafia rusa de Londres. Una partera se ve involucrada con ellos cuando en el hospital donde trabaja muere una jovencita rusa de 14 años al dar a luz. Entre las cosas de la muerta figura un diario en ruso, la partera (Naomi Watts) lo toma con la esperanza de que su tío, ruso también, lo traduzca. Por momentos, parece una película policiaca, de suspenso, de temas familiares, de héroes, etc. Vigo Mortessen, el Aragorn de El Señor de los Anillos, es el policía encubierto, una especie de caballero andante, que hace el bien no a quienes lo merecen, sino a quienes lo necesitan. Éste es un papel mucho más complejo que el de su película anterior y creo que el mejor. Al terminar de verla, no sentí más que admiración por un director que guarda un absoluto respeto por su espectador. Si pueden véanlas.