martes, 25 de noviembre de 2008

Dorothy

Extraña necedad la de Dorothy, porque pudiendo ir en busca del mago de Oz sola, prefiere acompañarse de uno que no es inteligente, de otro que no tiene valor y del último que ni a corazón llega. Si después de todo, Oz no será ni mago ni divertido, mejor sería caminar sola. Mejor aún, que espere pacientemente. ¿No querrá entretenerse un poco en la nueva tierra antes de volver a Kansas?

sábado, 22 de noviembre de 2008

Vaca sin cencerro

Hoy revisé ua escena de La flor de mi secreto, vieja película de Almodóvar. En esta escena, tan hogareña y poco idílica una madre dice a la hija lo que debe hacer después de quedarse, de nuevo, sola. El discurso va así: "Cuando a las mujeres nos deja el marido porque se ha muerto o se ha ido con otra -que para el caso es igual- nosotras debemos volver al lugar donde nacimos, visitar la ermita del Santo, tomar el fresco con las vecinas, rezar las novenas con ellas aunque no seas creyente, porque si no, nos perdemos por ahí como vaca sin cencerro." Ahí lo tienen.

martes, 18 de noviembre de 2008

Barruntos de teoría [de género] 2

¿Por qué será que los inidviduos del género masculino actúan a veces como si al hablarles lo hicieras para pedirles su mejor atributo físico y como si pidiéndolo lo quisieras para quitárselo?

domingo, 16 de noviembre de 2008

Barruntos de teoría I

La comunicación literaria es, sobre todo, un proceso narcisista. Uno escribe para enamorarse de sí mismo a través de la palabra escrita. Por eso algunos críticos celebran que el autor haya hallado su "propia voz"; así como nadie besa pidiendo prestada la lengua de otro, el escritor será escuchado si habla él y nadie más que él. Lo de la teoría de la recepción viene después de que nuestro Narciso se ahogue.

jueves, 13 de noviembre de 2008

La verdad sobre mis amigos imaginarios


Es probable que todos hayamos sentido la tentación de no leer a los escritores jóvenes. No creer en los escritores jóvenes significa que no creemos en nosotros mismos. Noten que me atengo a la bondad de la palabra "jóvenes". El "divino tesoro" se nos escapa y bien que nos damos cuenta de ello. Mi psicóloga me da, al menos, una buena noticia, a partir de los 33 años las mujeres pasamos por una etapa creativa en todas (sí, todas) nuestras dimensiones. Estoy en espera -y en trabajo- de que los psicólogos tengan razón.

Por eso, me da gusto haberme encontrado con La verdad sobre mis amigos imaginarios, primer libro de cuentos de Adriana Azucena Rodríguez, profesora, crítica y buena gente. La Editorial Terracota presentó la colección en la librería Rosario Castellanos -en mi extrañada colonia Condesa- evento que me perdí con todo y sus vinitos de cortesía.

Realmente disfruté el libro, no sólo porque después de la lectura de varios cuentos reí con ganas, sino porque me agradó el tono y, en general, el espíritu que se "siente" en los textos, mismo que aparece como las buenas cocineras, apenas asomando la nariz después de que han ofrecido una cena exquisita. No sé por qué cuando hablo de escritoras me las imagino en dos funciones: la que guisa historias y la que prepara sus aquelarres.

La verdad sobre mis amigos imaginarios
se compone de diecinueve cuentos de corte fantástico: en unos desfilan las princesas, los ratones y los príncipes que de entretenernos en la niñez pasaron a torturar nuestras conciencias adultas. ¿O, acaso, todavía creemos en el príncipe en sapo convertido?; en otros, aparecen las temidas y necesarias figuras fantasmagóricas, vampirescas, angelicales y unas cuantas muy reales. No tan fantástico y sí muy reales son las coincidencias de algunas protagonistas, quienes se encuentran en esa etapa en la cual dejan la niñez y entran en la pubertad. La menarca, la caída de los dientes, la vivencia del miedo y otros indicios más, quizás no deseados pero inminentes, abren las posibilidades a la vida y la muerte.

Lo más importante es que además de los referentes fantásticos, los cuentos son independientes uno de otro, parecen haber sido escritos no sólo en etapas diferentes sino, sobre todo, con diversas metas de experimentación: lingüística, temática, paródica, lúdica, narrativa, etc.

Empecé diciendo que los escritores ya no tan jóvenes pasamos de los treinta y ni sé la edad de Azucena Rodríguez; quizás me gustó tanto el libro que me hice a la idea de que ella tiene mi edad. En fin. Para terminar, les digo que Teresa de Jesús, la escritora española, empezó a escribir después de los treinta y hasta la nombrarron patrona de los escritores españoles. Así que a escribir y a leer. A ver si nos dicen dónde se puede conseguir el libro.



domingo, 9 de noviembre de 2008

Cuarto Premio Nacional de Narradores Jóvenes Maria Luisa Puga

Dense una vuelta por Fábrica de polvo, el blog de Édgar Adrián Mora Bautista, ahí podrán leer una probadita de su novela El instante con la cual aquél acaba de ganar el 4o. Premio Nacional de Narrativa María Luisa Puga de la UACM. Yo que tengo el honor de conocer al autor y haber leído la novela les digo que El instante es una obra interiorizada, honesta, escrita en esa prosa fluida y serena que caracteriza al joven poblano, quien tiene por vocación ser, ante todo, escritor. Ojalá que de este narrador, quien ya ha ganado otros premios, sepamos todavía más.
¡Felicidades! Este gusto aún no se debe agotar, apenas empieza.

martes, 4 de noviembre de 2008

Los desdichados

Los desdichados de Babel
lanzan ayes medianamente dolidos,
apenas susurrados.
No lloran bien.
¿Cómo podrían?
si siguen creyendo
que su error fue
poner cimientos.

Si piensan que su error
fue apilar lodo y piedra,
Creyeron que fue la soberbia
que trasminada en su sudor
mojó la argamasa de lodo.
Porque fue su vida la derramada,
no usaron esclavos para planear esa gloria.

No saben llorar.
Creyeron que es del aguijón
del que hay que temer.

Los desdichados de Babel
no son soberbios,
son como niños que juegan
con el animal de garras
pensando en que arañará.
Creen que sólo hay que temer
a los dientes.

Los desdichados de Babel
no saben del verdadero rayo
que hiere y cauteriza.
Vigilan el frente, los costados
y la retaguardia, pero respiran
el veneno.

Creen que habiendo construido
sólo quedaba preocuparse de Dios.
Pero éste -quien sí supo
de terrores y cuidados- estaba cuidando
su terreno y sus costados.

Los desdichados no saben
dónde los tocará el boomerang.
No saben que tienen entrañas
hasta que las ven, hasta que se
enredan en ellas.

jueves, 30 de octubre de 2008

Fantasmas de dos que no han muerto



Me siento, a veces, rodeada por dos fantasmas: el de Madame Bovary y el de Ana Karenina. Hicieron su aparición poco después de la lectura de ambas obras. Uno de mis grandes amigos dice que no me parezco a ellas, me tranquiliza saberlo pero sólo por un rato. ¿Habrá una Emma y una Ana en cada mujer?, según Gaultier hay al menos una señora Bovary dentro. De ser cierto, yo no seré la excepción tan requerida para ilustrar la regla. Ya la siempre lúcida Carmen Martin Gaite hizo que la protagonista de su novela Nubosidad variable resolviera sus dilemas sentimentales diciendo: "No quiero terminar como Ana Karenina." ¿Quién quisiera terminar en las vías del tren o muerta pobre y desesperada como la Judith Shakespeare de Virginia Woolf? Cuando Lipovetsky en La tercera mujer habla de la necesidad de acabar con el modelo de la "mujer siempre repetida" incluiría, quizás, al modelo de las heroínas (o antiheroínas) de la novela romántica. Una envenenada en un estado de desesperación y la otra deprimida y sola; ambas sin hacerse a la idea que hay vida después de la efervescencia amorosa, que a la felicidad se juega por un rato y nada más.
Si hay algo rescatable es que en las dos protagonistas veo consciencia, problematización. El pobre Charles Bovary es un personaje gris quien se haya conforme atendiendo sus obligaciones: trabaja, come, opina, tiene miedo, ríe y ama a su mujer a su manera. Obvio, la señora Bovary es un personaje más complejo, al fin la protagonista, pero no sólo por eso se diferencia tan profundamente de su marido. Todo parece indicar que a mayor grado de capacidades de problematización de la vida hay mayor margen de error y más posibilidades de pérdida. Es la fórmula del riesgo. O se gana demasiado o se pierde también demasiado.
Es de la pérdida de lo cual más se ha escrito y se ha vivido. Las primeras líneas de Ana Karenina dicen más o menos que las familias felices son todas iguales pero que las infelices lo son cada una a su modo. Es como si el verdadero rasgo distintivo de los seres humanos fuera la infelicidad, la fatalidad (de la cual se queja tanto Charles Bovary al ver a su mujer muerta).
Hubo otro fantasma, el de Santa (de Federico Gamboa) pero a su historia ya le perdí el miedo desde hace años.

viernes, 24 de octubre de 2008

Arrebato de viernes

Si Dios llega a tener frío,
lo tiene como yo, de madrugada y en el pecho.
¿No es, acaso, el momento
en que las almas regresan de viajar?

Y la mía ya recorrió oscuridades muchas.
Ya fue a buscar canela y romero
allá donde no se dan, donde ni los conocen.

Sin saber para qué sirven.

Pero el alma de Dios se cansó de recorrerme.
¿Recordará que me había prometido
recompensas, galardones?

Es el frío de saberse prescindible,
solitario.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Georgina Muñoz Martínez

Desde hace días vengo pensando en la forma en la cual los seres humanos tenemos la costumbre de boicotear nuestra propia buena vibra. Dejo a los especialistas (psicólogos, xocolaterapeutas, cultores de belleza, asesores matrimoniales, curas, catequistas, orientadores juveniles, chamanes, dirigentes de Talk shows, etc.) la tarea de explicar los orígenes y el mecanismo que escondido en el inconsciente "boicotea" todo intento de felicidad que dure más de dos minutos, racionaliza la aparición del sentimiento y del deseo y, para acabar pronto, jode.
Por ejemplo, en una pegajosa canción de Daniel Santos, que he escuchado mucho últimamente, el sujeto canta la presencia en su vida de un ángel, que vestido de mujer alegra el mundo con su belleza. Todo parece indicar que la canción, cuyo título es "Irresistible", llevará al alegrado oyente a ser testigo de un relato de encuentro y amor pero el giro es otro. El narrador dice de sí: "pero yo no soy más que un infeliz" y que al menos se siente consolado porque puede, aunque sea "ver de cerca a la más hermosa mujer". Bien decía mi abuela que el burro se castigaba solito. El discurso es así, aunque la canción es magnífica. ¡Escúchenla!
No creo que sea un buen ejercicio de salud mental pero si se nos pidiera enumerar lo que creemos que no nos merecemos seríamos unos expertos al hacer una lista larga, larga. No hay duda, sino sentimiento de condición inferior, hay ganas, pues, de no actuar. Por algo en los grandes relatos religiosos es común que el profeta se sienta "indigno" o que, prefiera seguir con su existencia común a dar el salto de calidad hacia algo que podría ser mejor. Si Dios lo propone no lo imagino proponiendo planes mediocres.
No del todo claro, pero ese sentimiento de sentirse "indigno" permea hasta la literatura. De la sensación de sentirse incapaz para escribir nació la fabulosa novela de Josefina Vicens: "El libro vacío". La paradoja del sujeto narrador, quien escribe su libro a la vez que lamenta no saber cómo ni qué escribir es productiva en medio de su aridez inicial.
Al menos yo, hasta hace unos días me di cuenta de que me ha ido un poco mal en el trabajo y sus vicisitudes diarias porque me acostumbré a verme como un sujeto que no se merece otra cosa: era la que "trabaja en un lugar", "la que anda allá o acá" pero no lo que quise hacer desde la mañana en la cual me animé a salir de la casa de mis padres. Bueno, así la noche de este frío miércoles de cine al dos por uno.

Para mi estado de ánimo

Releí el Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, mismo que el poeta escribió -dicen- mientras se encontraba preso en Toledo. ¿Pueden imaginarse a un grupo de Carmelitas (hombres) enojados con el "bajito" Juan y éste, entre rechinar de dientes, hambre y sueño, escribe uno de los poemas más hermosos de la lengua española. No creí que me llegaría a gustar el testimonio de un alma abatida, desolada y perdida porque Dios la enamoró y la dejó "desalmada" como escribió el también poeta y español José Luis Martín Descalzo. ¿Quién dice que este poema sólo habla de Dios y no de lo humano?

ESPOSA

1. ¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
Habiéndome herido;
Salí tras ti clamando, y ya eras ido.
2. Pastores, los que fuerdes
Allá por las majadas al otero,
Si por ventura vierdes
Aquel que yo más quiero,
Decidle que adolezco, peno y muero.
3. Buscando mis amores,
Iré por esos montes y riberas,
Ni cogeré las flores,
Ni temeré las fieras,
Y pasaré los fuertes y fronteras.
4. Oh bosques y espesuras,
Plantadas por mano del Amado,
Oh prado de verduras,
De flores esmaltado,
Decid si por vosotros ha pasado.

RESPUESTA DE LAS CRIATURAS

5. Mil gracias derramando,
Pasó por estos sotos con presura,
Y yéndolos mirando,
Con sola su figura
Vestidos los dejó de su hermosura.

ESPOSA

6. ¡Ay, quién podrá sanarme!
Acaba de entregarte ya de vero;
No quieras enviarme
De hoy más ya mensajero,
Que no saben decirme lo que quiero.
7. Y todos cuantos vagan,
De ti me van mil gracias refiriendo,
Y todos más me llagan,
Y déjame muriendo
Un no sé qué que quedan balbuciendo.
8. Mas ¿cómo perseveras,
Oh vida, no viviendo donde vives,
Y haciendo porque mueras,
Las flechas que recibes,
De lo que del Amado en ti concibes?
9. ¿Por qué, pues has llagado
Aqueste corazón, no le sanaste?
Y pues me le has robado,
¿Por qué así le dejaste,
Y no tomas el robo que robaste?
10. Apaga mis enojos,
Pues que ninguno basta a deshacellos,
Y véante mis ojos,
Pues eres lumbre de ellos,
Y sólo para ti quiero tenellos,
11. Descubre tu presencia,
Y máteme la vista y hermosura;
Mira que la dolencia
De amor, que no se cura
Sino con la presencia y la figura.
12. ¡Oh cristalina fuente,
Si en esos tus semblantes plateados,
Formases de repente
Los ojos deseados,
Que tengo en mis entrañas dibujados!
13. Apártalos, Amado,
Que voy de vuelo,

ESPOSO

Vuélvete, paloma,
Que el ciervo vulnerado
Por el otero asoma,
Al aire de tu vuelo, y fresco toma.

ESPOSA

14. Mi Amado, las montañas,
Los valles solitarios nemorosos,
Las ínsulas extrañas,
Los ríos sonorosos,
El silbo de los aires amorosos.
15. La noche sosegada
En par de los levantes de la aurora,
La música callada,
La soledad sonora,
La cena, que recrea y enamora.
16. Cazadnos las raposas,
Que está ya florecida nuestra viña,
En tanto que de rosas
Hacemos una piña,
Y no parezca nadie en la montiña.
17. Detente, cierzo muerto,
Ven, austro, que recuerdas los amores,
Aspira por mi huerto,
Y corran tus olores,
Y pacerá el Amado entre las flores.
18. Oh, ninfas de Judea,
En tanto que en las flores y rosales
El ámbar perfumea,
Morá en los arrabales,
Y no queráis tocar nuestros umbrales.
19. Escóndete, Carillo,
Y mira con tu haz a las montañas,
Y no quieras decillo;
Mas mira las campañas
De la que va por ínsulas extrañas.

ESPOSO

20. A las aves ligeras,
Leones, ciervos, gamos saltadores,
Montes, valles, riberas,
Aguas, aires, ardores,
Y miedos de las noches veladores.
21. Por las amenas liras
Y cantos de Sirenas os conjuro
Que cesen vuestras iras,
Y no toquéis al muro,
Porque la Esposa duerma más seguro.
22. Entrádose ha la Esposa
En el ameno huerto deseado,
Y a su sabor reposa,
El cuello reclinado
Sobre los dulces brazos del Amado.
23. Debajo del manzano
Allí conmigo fuiste desposada,
Allí te di la mano,
Y fuiste reparada
Donde tu madre fuera violada.

ESPOSA

24. Nuestro lecho florido,
De cuevas de leones enlazado,
En púrpura tendido,
De paz edificado,
De mil escudos de oro coronado.
25. A zaga de tu huella
Los jóvenes discurren al camino
Al toque de centella,
Al adobado vino,
Emisiones de bálsamo divino.
26. En la interior bodega
De mi Amado bebí, y cuando salía
Por toda aquesta vega,
Ya cosa no sabía,
Y el ganado perdí que antes seguía.
27. Allí me dio su pecho,
Allí me enseñó ciencia muy sabrosa,
Y yo le dí de hecho
A mí, sin dejar cosa;
Allí le prometí de ser su esposa.
28. Mi alma se ha empleado,
Y todo mi caudal, en su servicio,
Ya no guardo ganado
Ni ya tengo otro oficio;
Que ya sólo en amar es mi ejercicio.
29. Pues ya si en el ejido
De hoy más no fuere vista ni hallada,
Diréis que me he perdido,
Que, andando enamorada,
Me hice perdidiza y fui ganada.
30. De flores y esmeraldas
En las frescas mañanas escogidas,
Haremos las guirnaldas,
En tu amor florecidas,
Y en un cabello mío entretejidas.
31. En solo aquel cabello
Que en mi cuello volar consideraste,
Mirástele en mi cuello,
Y en él preso quedaste,
Y en uno de mis ojos te llagaste.
32. Cuando tú me mirabas,
Su gracia en mí tus ojos imprimían;
Por eso me adamabas,
Y en eso merecían
Los míos adorar lo que en ti vían.
33. No quieras despreciarme,
Que si color moreno en mí hallaste,
Ya bien puedes mirarme,
Después que me miraste;
Que gracia y hermosura en mí dejaste.

ESPOSO

34. La blanca palomica
Al arca con el ramo se ha tornado,
Y ya la tortolica
Al socio deseado
En las riberas verdes ha hallado.
35. En soledad vivía,
Y en soledad ha puesto ya su nido,
Y en soledad la guía
A solas su querido,
También en soledad de amor herido.

ESPOSA

36. Gocémonos, Amado,
Y vámonos a ver en tu hermosura
Al monte y al collado,
Do mana el agua pura;
Entremos más adentro en la espesura.
37. Y luego a las subidas
Cavernas de las piedras nos iremos,
Que están bien escondidas,
Y allí nos entraremos,
Y el mosto de granadas gustaremos.
38. Allí me mostrarías
Aquello que mi alma pretendía,
Y luego me darías
Allí tú, vida mía,
Aquello que me diste el otro día.
39. El aspirar del aire,
El canto de la dulce Filomena,
El soto y su donaire,
En la noche serena
Con llama que consume y no da pena.
40. Que nadie lo miraba,
Aminadab tampoco parecía,
Y el cerco sosegaba,
Y la caballería
A vista de las aguas descendía.

viernes, 10 de octubre de 2008

Arráncame la vida



Disfruté ver la película Arráncame la vida. El diseño de arte es muy bueno, no hay cambios de ritmo insuperables y hay buenas actuaciones, la de Daniel Giménez Cacho es la mejor, por supuesto. Debo decir que no conozco la novela de Ángeles Mastreta, sólo leí hace años un libro titulado Mujeres de ojos grandes, el cual me agradó. Cuando empecé a leer Mal de amores, paré. Así que no me meteré en las discusiones de quienes no se hayan satisfechos con la adaptación de una obra literaria al celuloide. Según leí, Arráncame la vida es hasta hoy la película mexicana más cara y la más publicitada. Evidentemente fue bien vendida y anunciada, porque hasta yo supe de su estreno, pero tampoco sentí que la campaña fuera tan excesiva o que las expectativas generadas fueran demasiadas.
Ana Claudia Talancón luce en la cinta y no sólo porque presenta una galería de vestidos, zapatos, peinados y maquillajes que a cualquire mujer se le antojaría tener en su guardarropa. Si ser una primera actriz, logra ser convincente. Algunos críticos la ven su actuación un poco "plana", porque no muestra el cambio de edad y pensamiento, esa transformación llamada madurez emocional. El único que no me gustó en el cuadro fue el actor José María de Tavira, quien interpreta a Carlos Vives, el joven director amante de Catalina. Quien haya leído algo de Mastretta puede saber que esa imagen de la "poblana" inteligente, abierta y con chispa es un recurso ya usado por la autora.
Como ya lo escribi, no he leído la novela pero me gustaría saber si desde el texto existe un asunto interesante: hablo del discurso de Catalina, quien al emitir una pregunta directa revela lucidez y no ignorancia. Podría llamarse sentido común. No lo sé... aún.
La fotografía es buena, también. Yo me sentí realmente conmovida al ver las imágenes de la catedral de Puebla (tlaxcaltecas, no se enojen), de los volcanes, del Palacio de Bellas Artes y del Zócalo de la Ciudad de México. Al menos es una película en la cual no veo, de nuevo, rascacielos y escucho parlar en inglés.
Además, la banda sonora cotiene canciones de Toña la Negra, Agustín Lara, Libertad Lamarque. Es un viaje en el tiempo dignode ser recorrido.
La historia del triángulo amoroso se vuelve cada vez menos frecuente en el largometraje. Yo no creo que sea causa de demérito o que sirva de prejuicio para calificar una película. Después de todo, ¿no es el amor uno de los grandes temas de la literatura?

The big bang theory



Mi historia con las series gringas no había sido ni directa, quizás porque en mi cada día más alejada niñez no teníamos televisión por cable, ni entrañable, como sí viven algunos de mis amigos con la serie Friends. O mi sentido del humor se atrofió o de verdad que no soy de la generación "friends". Cuando me atreví a ver series, entré por la vena dramática: me gustaba Desperate Housewives, sólo la primera temporada. Después vino el Dr. House, la cual ya no veo pero que sí recuerdo como una magnífica serie. Ahora, me encontré con The big ban theory y ahí sí que me he divertido. No sé por qué desde la secundaria me gustan los nerds y ahora me enamoró Sheldon, el físico más inteligente, cuadrado y "lunático" de la serie, interpretado por el actor Jim Parsons. Ya en un blogspot argentino dejé el comentario de que Sheldon Cooper es "un sueño". Permítanme este pequeño desliz emocional. Al menos, me la paso bien en medio de la galería de sucesos de la vida diaria me recuerdan que todo se trata de administrar la insatisfacción y, claro, la satisfacción. Salud.

martes, 30 de septiembre de 2008

Teresa, el cuerpo de Cristo


No diré más de lo que ya se ha dicho. Teresa, el cuerpo de Cristo es una película de gran riqueza visual; los que no quedan totalmente satisfechos con el guión también tiene razón. Es difícil llevar a la pantalla la vida y las circunstancias que rodearon a Teresa de Ávila. A pesar de todo cuanto se ha dicho, sugerido o descubierto acerca de Santa Teresa yo creo que la suya es una historia simple: fue una mujer quien vivió en el alma y en el cuerpo los efectos de haber sido llamada por Dios. Simplemente, yo adoro a Teresa de Ávila, la considero una de las mujeres más importantes e interesantes de la historia universal.
La peícula es un banquete visual, las mismas experiencias místicas de la santa ya eran muy visuales. La novedad de esta película radica en que sugiere el elemento erótico de las visiones, asunto presente en las mismas narraciones de Teresa. También es digno de mencionar la riqueza de algunos diálogos. Para mí, el mejor es el que tienen Teresa (Paz Vega) y la priora del convento (Geraldine Chaplin) en el cual discuten las divergencias de los caminos que a ambas desean emprender, quien tenga un conocimiento suficiente de la vida de la santa sabrá que los diálogos están inspirados en los poemas, las cartas y los libros. En otros diálogos, el resultado no es tan afortunado.
Acerca de Santa Teresa ya se han realizado otras versiones cinematográficas. La mejor y más completa fue la serie que hizo Televisión Española con la actriz Concha Velasco. Esta serie se me ha escapado. Ni modo.

martes, 26 de agosto de 2008

Una mujer en soledad


Animada por un cosquilleo literario, conseguí y leí la novela Una mujer en soledad de Miguel N. Lira. El gusto que le hallé es directamente proporcional a la ansiedad por saber de qué se trataba. Como lectora no me siento defraudada. La primera edición de esta novela es de 1956, fue la única que le publicara el Fondo de Cultura Económica al Miguel N. Lira y la más urbana de todas.
Por tratar el tema del crimen, ha sido considerada una novela policial, lectura totalmente acertada ya que muestra y resuelve el asesinato de un químico que fabrica y vende heroína. En un autobús que viaja a Puebla, muere César Marín, se desploma con una naranja entre las manos y los pasajeros son obligados a pasar una noche en un pueblo "con nombre de santo" y a declarar al día siguiente ante las autoridades. Esta muerte tan trivial como perturbadora, unirá a Miguel y a Rita, dos de los pasajeros y servirá como pretexto para conocerse, amarse y hacerse cómplices. Después de la realización del delito inicial, vendrán otros y la relación amorosa de los protagonistas se convierte en una colección de zozobras, revelación de verdades, huidas, atracción sexual y necesidad de vivir la soledad.
La novela tiene, además, de la lectura policial, oportunidades magníficas de análisis, mismas que espero alguna vez escribir. Me refiero a la forma en la cual el texto comienza con la voz interiorizada de Miguel con su modo de verse a sí mismo. No se sabe a qué va a Puebla, no se sabe de dónde viene ni cómo fue su vida antes de la muerte de Marín. Parece que Miguel "no era" hasta que se encontró con Rita. Va leyendo durante el camino como esperando que el destino le dicte rumbo. Los mismos narradores de la novela hacen referencia a la aparición del inminente destino que habrán de aceptar los hombres.
Es él el verdadero ser en soledad. La satisfacción de contemplar la belleza de una mujer, el saberse correspondido en algunos de sus sentimientos y, sobre todo, unido a la mujer por el temor, ayudan a que Miguel encuentre la paz. Lo femenino, en esta novela, no necesita explicarse o completarse, Rita es ella misma sólo con recordarlo. Es lo masculino lo que necesita definición y orientación.
La historia de Rita es en las primeras cartas (olvidé decir que la novela está contada a través de cartas) una narración de los excesos del provincialismo. Rita debe padecer las consecuencias de la anquilosoada clase social a la que pertenece. Embarcada en un mal matrimonio, casi encarcelada (es decir, escondida) por su familia política, olvidada por su familia de sangre, Rita termina en la Ciudad de México viviendo de un modo completamente diferente. Podríamos decir que es feliz y libre hasta que también es "devorada" por una red de crímenes que se cuela hasta el mundo del teatro al cual llegó a pertenecer. Casi parecen dos novelas, dos registros, pero de verdad es Rita quien une ambos mundos, ambas narrativas y es ella quien pierde de ambas formas.
Finalmente, me interesa escribir acerca del papel del narrador externo, el testigo de un escritor quien lee las cartas y sabe de la tragedia de los amantes. La presencia de éste es el vivo ejemplo de que sin testigo (real o fabulado) no habría literatura.

martes, 19 de agosto de 2008

Miguel N. Lira


El fin de semana leí Miguel N. Lira, Principio y cuna, librito elaborado para celebrar el Centenario del natalicio del escritor tlaxcalteca. En realidad el libro no es tan breve y menos aún ligero en cuestiones de contenido. Consta de doce estudios acerca de Lira y su obra, todos encaminados a ofrecer una visión conjunta de las tareas de polígrafo, humanista, editor, crítico y a muchas otras ocupaciones del escritor. La edición se caracteriza por su elegancia y fácil lectura, quizás sólo debo acotar que hay unas cuantas omisiones de espacios después de comas y punto y seguido [para los lectores quisquillosos].

Después de leer sí quedan ganas de conocer la obra completa, ganas que en algunos se apaciguarán cuando sea imposible encontrar todos los textos. Yo he corrido con mala suerte para tenerla toda. Pero, con lo leído y lo no encontrado, me atrevo a presentar las siguientes razones para leer a Miguel N. Lira.

-Primera, porque Lira es la figura más representativa de las letras tlaxcaltecas hasta el día de hoy. Punto. No la única, por supuesto, para demostrarlo están los otros autores de antes y después, quienes han contribuido y contribuirán a que se engrose la lista de obras y, por tanto, el sentir literario de la entidad.

-Segunda, porque Lira fue un hombre que se movió entre Tlaxcala y el Distrito Federal, es decir, entre el regionalismo y el centralismo, entre lo que es familiar y lo ajeno. Como escribe Citalli H. Xochitiotzin, él vivió en el puente que “enlaza dos épocas” no sólo de Tlaxcala sino del país.

-Tercera, porque su obra es una mies fertilísima de investigación y crítica literaria. Lira escribió teatro, novela, cuento, artículo periodístico, ensayo, etc.

-Cuarta, ¿no ha de tener todo pueblo su poeta?


miércoles, 30 de julio de 2008

Mujeres asesinas


Rosario Castellanos comienza su tesis de maestría con la pregunta: "¿Existe una cultura femenina?" Escribió también que la existencia de dicha cultura aparecía en el mundo dominado por hombres más como un rumor que como una realidad y como rumor debía ser sometido a duda, a la sonrisita desvalorizadora y complaciente. A lo largo de los últimos dos años he llegado a la conclusión de que las mujeres somos nuestras peores enemigas; ya lo habían dicho otros antes pero yo me atrevo a pensarlo y creerlo. Yo nunca me he presentado como una feminista, pero no niego la importancia de los estudios de género y, de hecho, a veces veo a las estudiosas del feminismo con esa envidia de "la buena" de la que hablaba Teresa de Jesús (vean nomás quién). Lo que sí tengo a veces es cierta intuición acerca de algunos casos como del que les hablaré hoy.

Hace como un año, llegué a ver un programa argentino llamado "Mujeres asesinas". Me llamó la atención el título y el tono hiperealista de cada uno de los episodios de la serie. En el fondo, todos operan con el mismo esquema: una mujer ve su vida emocional destruida, disminuida o modificada por un agente, generalmente un hombre, y ante las circunstancias decide matar para "apurar" el restablecimiento de su afectado orden. La serie argentina se tomaba libertades que llegaron a impactarme: escenas de sexo explícito, violencia y unos diálogos fuertes y concisos. No vi todos los capítulos de la serie pero no me llevé un mal recuerdo. Considerando que se trataba de un producto, ante todo, comercial, no estaba tan mal. Lo único que me hacía renegar era la imagen que sobre la mujer se presentaba. Las protagonistas eran seres apocados, no educados emocionalmente, podían ser profesionistas pero no tenían personalidades bien construidas. Hablo de que veía a una mujer (como yo, como la vecina, como muchas) que descalabraba y que encontraba en el asesinato la única vía de alivio. El mismo título es, obscenamente, tendencioso. ¿Acaso hay una diferencia de grado si el crimen es llevado a cabo por una mujer?

Dirigido a un público femenino, el programa tuvo un éxito tan grande que a Pedro Torres (director de videos, productor del primer Big Brother) se le encargó hacer la versión mexicana. Por cierto, es tema de un buen comentario la crisis de creatividad de las productoras mexicanas, las cuales se dedican a comprar guiones. Permítanme decirles que el resultado es catastrófico. La campaña publicitaria fue aplastante, cualquiera pudo enterarse de que la "Mujeres asesinas" made in México se estrenaría por todas las señales de televisión por cable. Me atreví a ver uno de los capítulos y debo decir que son francamente malos, más malos que pegarle a Dios. Hablo, sobre todo, de la realización y del tono.

Se cometió el error de "agringar" la serie convirtiéndola en una mezcla entre "Crime Scene Investigation", "Mujeres asesinas" y "Desperate Housewives". Lo peor es que los casos de la serie los resuelve una división de investigación especializada que encabeza una fiscal-criminóloga-policía (Rosa María Bianchi). Nada más alejado de la realidad. ¿Se imaginan lo que pasaría si cada delegación del Distrito Federal tuviera una división de criminalística como la de la serie? Quizás hubiera sido buena idea incluir a policías, si la serie estuviera mejor actuada. Creo que en el fondo "respira" la necesidad moral, venida desde los melodramas de Pedro Infante, de que los malos deben pagar sus crímenes y como no es "rentable" que Dios los castigue, pues se recurre a la justicia de los hombres.


Se cometió el error de publicitar en exceso, de generar expectativas, de hacer de la publicitación un espectáculo quizá más interesante que el mismo producto. Parece que ya no se vive para crear televisión, sino para vender productos. De hecho, ya está a la venta el libro de la serie en librerías "de prestigio" y en las librerías normales.

Se dieron el "lujo" de formar el elenco con "primeras" actrices como Verónica Castro, Daniela Romo, Lucía méndez, etc. Con esto, se selló el interés por hacer un producto vendible en detrimento de la "mexicanización" de la serie. Se dieron en fin, el lujo de poner en evidencia la falta de creatividad, de producción y de calidad actoral del país.

La televisión no es la culpable, de hecho, la televisión ni ha cambiado en años. Lo único que me hace sentir un poquito mal es que por más que se desea hacer de la cultura femenina una realidad palpable, lo que se escucha son los rumores de que existe, aunque nadie sabe dónde.

domingo, 27 de julio de 2008

cine de julio


En este mes vi Batman. El caballero de la noche, Hellboy II y Persépolis. De las tres, Hellboy fue la que no me gustó. El ritmo, el humor y el elemento religioso de la primera faltó en la secuela. Recordemos que uno de los principales temas de Hellboy fue el libre albedrío, es decir, lo "que hace a un hombre ser hombre". La segunda parte hace uso del chiste forzado y de nuevo nos muestra un mundo habitado por gnomos, hadas y otros seres fantásticos. Sinceramente, a mí ya me está hartando un poco tanta hada en tantas películas. Algunos de dichos seres en Hellboy son buenísimos en el aspecto visual pero el artificio de estos seres no es suficiente para formar una buena película. Incluso la música, que era tan buena en la primera entrega, ahora queda muerta, no comunica nada.
Por el contrario, Batman es una cinta espectacular pero también interiorizada. En vez de subtitularse El caballero de la noche, este película debería llamarse "El caballero de la oscuridad". Lo que sí tienen en común Hellboy II y Batman es que ambas manejan (aunque en tonos diferentes) un mismo discurso: la marcada división entre el héroe y los humanos. Humanos son The Jocker y Batman pero su naturaleza ha sido transformada de tal forma que no podrían ser más "humanos integrados" al orden social. Los "villanos" de los dos filmes se encargan de decir a los héroes frases como: "Conozco bien este mundo, tanto como para saber que nadie llorará por él.", "¿Por qué quieres salvarlos? Sabes que no perteneces a ellos...", "Tú y yo tenemos más en común de loq ue te imaginas". En Hellboy, la diferencia entre humanos y "freaks" se hace mayor cuando el demonio rojo se exhibe ante la gente común pero recibe de ellos miedo y agresión y no la aceptación que esperaba. ¿Por qué salvar a unas personas que no aceptan a sus héroes? ¿Vale la pena ser perseguido por la gente que pretendes salvar? La gente ya no merece a sus héroes, es verdad, pero los necesita.
Finalmente, Persépolis es una gran película en el sentido visual y en el contenido. Se trata de una novela gráfica en blanco y negro de Marjene Satrapí, en la cual habla de las diferentes guerras de Irán, del sentimiento de pertenencia a un pueblo, de la vida que una mujer en Irán debía tolerar y transformar. Es una película fuerte y tierna. ¡Vayan a verla!

sábado, 19 de julio de 2008

Traición de colores

Aunque se diga que en provincia todo está màs atrasado y que sólo el DF tiene todas las comodidades y ventajas; yo digo que al menos en provincia (Celaya y Tlaxcala) hay cajeros para pagar la luz. Una de las cosas que padecen los que viven en el DF es el pago del servicio de energía eléctrica. En los días, lejanos días en los que entré al noviciado con las escolapias yo no era la encargada de pagar la luz pero cuando tuve que hacerlo debo decir que no hay nada más parecido al purgatorio porque el paradero de microbuses de Indios Verdes es el mismísimo infierno. En primer lugar, los recibos llegan rara vez a tiempo; por lo general usted lo recibe el martes 13 de mayo y la fecha límite de pago según el recibo fue el 9 de mayo. Como ya no puede ir al banco o a alguna tienda de autoservicio, entonces debe ir a la Compañía de Luz; como los lunes son días de corte, usted debe ir el viernes donde se encontrará conque otros tuvieron la misma idea y que la fila no sólo sale del edificio de dicha compañía sino que serpentea y se hace larga larga hasta las siguientes cuadras. Eso fue en segundo término. En tercero está que mientras toca llegar a la caja debes escuchar la plática del que va delante y detrás tuyo y "guardarle" el lugar a uno que otro vecino de fila. En fin, lo peor para mí fue ver -ya cuando me toco hacer fila en el edificio- la cantidad de letreros que suenan a burla: "En esta sucursal damos preferencia a ancianos, personas con capacidades diferentes y embarazadas", "Si se pasa su turno, toma otro" (nótese que este caso de falta de concordancia es muy significativa) y "Gracias por su preferencia", como si uno prefiriera estar ahí a estar en casa. Todo se amplifica si vemos que los letreros son de los "hermosos" colores de la bandera de México. La Compañía de Luz y el PRI se robaron los colores y los traicionaron, pero más traicionan a los que estamos formados. De hecho, debería proclamarse una resemantización de los colores de la bandera: mejor que el verde sea de lo verde del coraje que se pone uno haciendo trámites, que el blanco sea representativo de una carta de colores del grado de cultura general de los alumnos de una preparatoria y de sus profes... y que el rojo sea simplemente el rojo de precaución, de llamada de atención o del labial de temporada según Chanel.
¡Ay! Y pensar que en Tlaxcala y en Celaya va uno a los cajeros de la Comisión Federal de Electricidad y paga su recibo en tres minutos.

lunes, 21 de abril de 2008

Lo que se aprende...

El pasado miércoles 16 de abril comenzó el IV Encuentro Internacional de Literatura Hispanoamericana en la Universidad autónoma de Tlaxcala. Esta vez la reunión tuvo un matiz que lo hacía más festivo: el justo Homenaje a Juan Bañuelos. Me tocó estar en una mesa de trabajo de literatura hispanoamericana con María del Carmen Luyando y Victoria Valentinovna, quienes presentaron su trabajo "Espacios urbanos en Montevideanos de Mario Benedetti:perspectiva narratológica" y con Marina del Carmen Martínez González quien leyó "Jugando el juego de Cortázar". La mesa estaba programada a las cuatro de la tarde; poco tiempo y muchas cuartillas por leer. Todas recortamos las ocho cuartillas que especificaba la convocatoria. No fue sencillo pero logramos leer nuestros trabajos. Yo leí "Tres relatos policiales de Rodolfo Walsh"; quienes me conocen cercanamente saben de la fascinación que este escritor argentino provoca en mí. De la mesa aprendí mucho: que cuando se dice que son ocho cuartillas hay que leer menos que ocho, que a las mujeres no nos gusta leer rápidamente, que la sororidad aún existe, que los amigos te escuchan aunque no siempre estén de acuerdo contigo y que las mesas que son después de la comida tienen poco público. Me encantó, además, la presentación que Alfredo Pavón y Francisco Varela hicieron del libro Literatura Hispanoamericana: cruces y contrastes. No me pude quedar el resto de los días porque mis obligaciones laborales no me lo permiten. Así son las cosas
Además, la semana antepasada se presentó la revista Nostromo, proyecto independiente de estudiantes y profesores de la Maestría en Estudios Latinoamericanos de la UNAM. Ahí pueden encontrar una reflexión que escribí acerca de Rodolfo Walsh (este amorío ya me llevó a hacer un artículo y una ponencia y no sé a dónde más me lleve). La revista cuesta 60 pesos. Dejen un mensaje si desean una y yo me encargaré de llevárselas.
En fin, como pueden ver he estado un poco activa pero ya es hora de activarme en otros pendientes: mucha lectura para mi proyecto del FOECAT, mi abandonada tesis de maestría, mi cambio de domicilio, mi relación con mis incondicionales familiares y amigos. Hay mucho por hacer y mucho más por aprender. Yo sí creo que este mundo dejó de ser un valle de lágrimas y es un campo de aprendizaje. ¿Qué hemos aprendido hoy?

martes, 11 de marzo de 2008

Locuras de marzo

Febrero loco y marzo otro poco… cinematográficamente, loco pero muy bueno. Hablo de tres películas excelentes: Sweeney Todd, Sin lugar para los débiles (Not country for old men) y Promesas peligrosas. Tim Burton es uno de mis directores favoritos y con esta película continúa fascinándome. Swenney Todd es un musical como pocos que yo haya visto: la clasificación técnica es la de cine splatter (literalmente la “salpicadura” de sangre) pero también es, por momentos, un musical tierno como El hombre de La Mancha. Helena Bonham Carter, Jhonny Deep, Sacha Baron Cohen (Borat) y otros cantan, quizás no como cantantes profesionales, pero sí con voces dignas. El soundtrack es fascinante. Un barbero vuelve a Londres para vengarse de un corrupto juez que le arrebató a su familia y su felicidad; su historia es una tragedia al modo griego, el espectador tiembla ante la posibilidad de que un padre mate a su hija (no sabe que lo es) y tiembla ante la inminente verdad de que la maldad humana se convierte en una de esas fuerzas invencibles como lo fueron para los griegos el destino y los dioses.
Sin lugar para los débiles, de los hermanos Coen, es un cinta narrada con serenidad y mesura. El final, aparentemente confuso y abierto, cierra las historias principales sin la necesidad de recurrir a la heroicidad de un súper hombre, ni a las explosiones de automóviles y menos al happy end. Los diálogos son fascinantes e inteligentes. Un hombre es perseguido por haberse llevado dos millones de dólares que encontrara por un ¿afortunado? hallazgo. Todo perseguido necesita un perseguidor: Javier Bardem ganó su Óscar por el papel del obsesivo asesino que persigue al “ladrón que robó a los ladrones”. El escenario es muy importante. Todo ocurre en Texas y por un día el dinero y su nuevo dueño, están en la frontera, a la orilla del Río Bravo. Presumiblemente, se trata de las ciudades de El Paso y Ciudad Juárez, mismas que, para mí, serán siempre una sola ciudad, un manjar cultural.
Finalmente, Promesas peligrosas de David Cronenberg (Crash) es una combinación inteligente de varios géneros. Un policía encubierto hace tratos con la mafia rusa de Londres. Una partera se ve involucrada con ellos cuando en el hospital donde trabaja muere una jovencita rusa de 14 años al dar a luz. Entre las cosas de la muerta figura un diario en ruso, la partera (Naomi Watts) lo toma con la esperanza de que su tío, ruso también, lo traduzca. Por momentos, parece una película policiaca, de suspenso, de temas familiares, de héroes, etc. Vigo Mortessen, el Aragorn de El Señor de los Anillos, es el policía encubierto, una especie de caballero andante, que hace el bien no a quienes lo merecen, sino a quienes lo necesitan. Éste es un papel mucho más complejo que el de su película anterior y creo que el mejor. Al terminar de verla, no sentí más que admiración por un director que guarda un absoluto respeto por su espectador. Si pueden véanlas.

jueves, 14 de febrero de 2008

Cronotomías. Del tiempo vivido al tiempo recuperado

Debo a mis lectores un comentario acerca del libro Cronotomías de Joel Dávila, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, a quien Juan Bañuelos bautizó acertadamente con el epíteto: “Maestro de maestros”. Bien dice Francisco Varela que este libro es un testimonio del viaje entre Apizaco, Ciudad Modelo, y Puebla. Yo también he recorrido ese camino y, si contamos la posibilidad de ir de Apizaco a Puebla vía Tlaxcala o San Martín, no hablamos sólo de un camino sino de varias maneras de llegar al mismo punto.¿Así como todos los caminos llegaban a Roma, llegarán también a Apizaco? ¡Seguro! A la infancia, la adolescencia y la adultez se llega por diversas vías y no sólo a través del carísimo medio del psicoanálisis o gracias a los viajes astrales, ahí verán ustedes una de las utilidades de la literatura. Joel Dávila en “Robándole cicatrices al olvido” habla del Apizaco de su niñez, un Apizaco también niño y festivo que se fue incorporando a la modernidad. Un Apizaco que se precia de ser una de las ciudades mejor trazadas del estado.

No sé de números estadísticos pero aquéllos que conozcan Tlaxcala sabrán que entre Puebla y Apizaco transitan diariamente muchísimas personas en automóviles particulares o en democráticos camiones. Cuando pienso en ese ir y venir constante, que yo misma recorrí, me da por imaginar la cantidad de pensamientos que pasan por la mente de los viajeros (los que no se duermen con el balanceo del camión); ¿cuántas decisiones se tomaron en el trayecto?, ¿cuántas reflexiones los sorprendieron?, ¿que pensamientos los asaltaron?: trivialidades y seriedades, seguramente. Creo que es a ese constante movimiento de cuerpos y mentes a lo que se refería Bajtín cuando hablaba del cronotopo del camino: éste es la metáfora del crecimiento y el que se fue no siempre será el mismo que regrese (Heráclito). El relato “De topes y tropelías” trata estos temas y del “papel” que ahora tienen los altos y numerosos topes en las carreteras como la llamada vía corta a Puebla.

Rulfo en la memoria” también parte de Apizaco y Puebla pero es un relato que proyecta a a su protagonista más allá del territorio tlaxcalteca: a Guadalajara. Es un homenaje a la literatura, a la radio, al cine y a la etapa universitaria. Además, en este relato se encuentra la huella que dejó en el escritor la educación en las aulas de los escolapios del Instituto Fray Pedro de Gante. La presencia escolapia en el estado de Tlaxcala es digna de estudio y reconocimiento y en “Un ángel regresó al cielo” se habla de uno de ellos, Chinchachoma, a quien algunos de sus hermanos escolapios adoraban y otros... no tanto.

Para quien no pensaba que se podía, “Los clones anencefálicos” es un relato de ciencia ficción en el mero Altiplano, porque eso de crear escenarios apocalípticos tipo Terminator y Matrix no sólo se le da a los gringos. “No era piromaniaco, tampoco escritor” es una agradable farsa literaria que viene a reivindicar a muchos escritores anónimos y desconocidos, que seguirán siendo anónimos y desconocidos, y a sus avezados críticos.

Hay muertos que sí hacen ruido” es otro de los relatos que profesan gran amor a Apizaco, a la familia y al relato oral, pasiones confesadas de Joel Dávila. El libro termina con “La estación”, un relato palatable gracias a un escondido lirismo del autor.

Dado que mezcla estilos y registros, Cronotomías es un libro híbrido, genéricamente hablando; de ahí parte de su atractivo, porque el lector se encuentra con sorpresas afortunadas: pasar del ensayo al relato, de la ciencia ficción a la prosa poética, del tiempo vivido al tiempo recuperado. Creo que cualquier apizaquense que así se considere encontrará mucho de sí mismo en este libro. Aunque no sólo serán ellos, sino todos los tlaxcaltecas y poblanos quienes, aunque no lo quieran, deberán compartir el Altiplano por los siglos de los siglos...

miércoles, 13 de febrero de 2008

Evocación oracular


Evocación oracular de Marisol Nava no es un poemario para leer en una sentada ni para pasar el tiempo; digo leer como cuando digo comprometerse, gozar, sufrir, reflexionar, paladear, … El segundo poemario de esta escritora de Santa Ana Chiautempan tiene una fuerza simbólica impresionante, reflejo, me parece, de una envidiable vida interior y del trabajo constante en la búsqueda de la propia voz, trabajos personales que no son sinónimo de ensimismamiento, sino de un justo balance entre el vivir en sí y en el mundo al mismo tiempo.

La primera parte titulada “La irrupción” se caracteriza por el impulso creador, los versos tienen el carácter de un libro sagrado en el cual la poeta es llamada a cumplir una misión; nuevo profeta, aquélla siente que su “lengua revienta” y así habrá de cumplir un destino: ser portadora, intérprete o traductora de un mensaje que se ha gestado antes y que habrá de ser “evocado”. ¿Cómo podrá evocar algo tan grande? Primero, dice la poeta, con “silencio”, después con osadía. ¿No es acaso la historia de la literatura una continua evocación de misterios? En esta parte la poeta expresa que el impulso creador es, a la vez, destructor. Habla del ciclo de la vida y la muerte en el agua, la tierra, el fuego y el aire. Habla del tiempo, de cómo éste llega a ordenar pero que después deberá ser anulado, porque en el mismo lugar habitan los recuerdos y el hoy.

El génesis” es un paseo reflexivo por el ayer, un ayer del cual se tienen indicios y conjeturas pero que no podrá ser conocido totalmente. En ese pasado están los padres, los padres de nuestros padres, y los padres de estos. En ese ayer está la misma voz poética viendo que el aquél está compuesto de desorden y desparpajo, pensando que ella misma es ese desorden, ese silencio que se pasa de generación en generación.

La víspera” es la tercera y, creo, la más serena de todas las partes. El día, para los judíos, comienza en la víspera; la tarde es la hora de descanso, la “hora del amigo”. La voz poética encuentra en la víspera algunas certidumbres, respuestas, es, finalmente, un remanso.

El ocaso” también es productivo pero no tan sosegado, silencioso y dialogante. El poema retoma las imágenes fuertes, vuelve la lucha entre el diálogo y el silencio, entre la orfandad y el sentimiento de pertenencia.

El oráculo ahora”, última parte, es otro testimonio de la orfandad, de la soledad que el Misterio dejó en la voz poética. “El oráculo ahora” habla, a su manera, del drama del verso de Juan de la Cruz: “¿Adónde fuiste, Amado, y me dejaste con gemido?” Sin embargo, a pesar de que haya soledad y desasosiego, la presencia del Ser habitará al poeta.

Otras virtudes tiene Evocación oracular: forma parte del catálogo de Páginas (junto con Cronotomías de Joel Dávila y Cacaxtla de Howard Quackenbush, entre otros), proyecto editorial que profesa gran amor al terruño y a sus habitantes, y es un producto de la creación literaria del estado de Tlaxcala, misma que dará de qué hablar y de qué escribir.

lunes, 28 de enero de 2008

Más epigramistas o epigrameros




Para los políticamente incorrectos salió Vigencia del epigrama, antología de Héctor Carreto, en la cual podemos encontrar a 58 autores hispanoamericanos interesados en perder un poco la etiqueta y en escribir versos burlones. Ya Milton Medellín, escritor de epigramas, me había recomendado el libro.

Tan antiguo es el epigrama como antigua es la voluntad de criticar, de caricaturizar y de burlarse del prójimo. Algunas veces el epigrama tiene un marcadísimo fin político, otras sólo crítica por puro deporte, por la insana -pero divertida- tarea de burlarse de alguien. ¡Ay! El epigramero o epigramista habrá de soportar la mala fama que de burlón se le hará. Créanme que no es tan fácil llevar el disfraz del malo, de la bruja o del hablantín incómodo. Si la sociedad rechaza a los barberos también rechazará a los que no pueden mantener su lengua en su lugar y que dejarán salir espontáneamente comentarios irónicos. Alguna vez Fernando Rivera Calderón (experto en generalidades) dijo que los mexicanos éramos llevaditos pero que luego no nos aguantábamos cuando nos tocaba ser objeto del escarnio. Yo no sé si seríamos una mejor sociedad si fuéramos menos sentidos y menos políticamente correctos, aunque quizás nos divertiríamos más.

Bien dice Héctor Carreto en el prólogo de Vigencia del epigrama que este género “señala con el índice” y que no está hecho para el susurro, sino para hablarlo abiertamente, para reír y para comentar, para construir y para destruir. Creo que somos más asiduos al epigrama que lo que quisiéramos. Yo recuerdo a las mujeres de mi familia atreverse a hacer comentarios burlones en la intimidad de la cocina; yo he visto a gente con baja, mediana o alta preparación académica doblarse de la risa ante el comentario oportuno del individuo que tiene habilidad natural para hacer epigramas. Yo creo que con el arte de señalar con el índice se liberan endorfinas y se hace catarsis. Hacer un epigrama es un acto público y sagrado con el cual la masa se libera de la tensión acumulada. Así, el epigrama ejerce una función psíquica, social, religiosa, etcétera. Creo que un buen epigrama puede unir más a un grupo que una arenga erudita o apasionada. Si no hemos de tener en común los mismo ideales y objetivos, al menos que nos una la misma risa.

De todos los autores no puede dejar de mencionar a Ernesto Cardenal, Héctor Carreto, Eduardo Lizalde, Leticia Herrera, Hugo Gutiérrez Vega y Xavier Villaurrutia. Los epigramas escritos por las autoras son material de estudio de género y de risa segura. En fin, totalmente recomendable.


miércoles, 23 de enero de 2008

Anuncio que está en la parroquia de San José en Tlaxcala

FAVOR DE NO BESAR A CRISTO CON LOS LABIOS PINTADOS.
GRACIAS

lunes, 14 de enero de 2008

Little Miss Sunshine

Recientemente vi Little Miss Sunshine; me había tardado en verla por una dejadez fílmica. Es, simplemente, un película excelente. Recuerdo bien que la cinta fue bastante elogiada por Jorge Ayala y ganadora de muchos de los premios otorgados al cine independiente. Los Hoover (padre, madre, abuelo, tío, hijo e hija) van en una camioneta a California a fin de llevar a la Olive, la hija, a un concurso de belleza para preadolescentes. Como es de esperarse, en la carretera suceden acontecimientos que habrán de marcar la vida de los ocupantes de la camioneta con el embrague dañado. No es un secreto que el tema del éxito activa la historia. Los Hoover son una familia común, cuyos integrantes tienen proyectos individuales: entrar a la fuerza aérea, ganar un concurso, publicar un libro, superar la bancarrota, suicidarse, etc. Curiosamente es la profunda individualidad de cada miembro lo que permite que la familia se encuentre unida. Alcanzar el éxito en sus respectivos proyectos se vuelve una necesidad pero no una obsesión. Con los personajes, el espectador puede ver que en el largo camino al éxito se encuentran serias dificultades porque no todo está en las manos de un solo hombre. Muchas veces la disciplina, la perseverancia y la confianza en sí mismo no serán suficientes. Nuestros personajes son unos "afortunados" en quienes se comprueba aquella idea de que se aprende más de sí mismo con el fracaso que con el éxito. Además, las pequeñas (pero efectivas) referencias a Proust y a Nietzche no cargan a la cinta de ideología pesada. En fin, totalmente recomendable.

martes, 8 de enero de 2008

domingo, 6 de enero de 2008

Sombrío

Para mí, el año se perfila sombrío. Desde el inicio llegó el "gasolinazo", los fríos, etcétera. Hasta tuvimos que tragarnos que Carmen Aristegui se vaya del la W. El primero de enero fui al súper y vi la cantidad de granos importados que compramos. Si comemos arroz es seguro que sea canadiense y que el frijol sea gringo. Cuando pagué sentí que los precios estaban muy elevados y que es casi una bendición que uno pueda pagar la cuenta del súper. Pero, ¿cómo harán muchos para sobrevivir? De mi paso por Celaya puedo decir que nunca imaginé que se pondría peor el estado de las carreteras, el nivel de vida, la educación y el salario. Sin embargo es cierto el adagio que dice "todo puede empeorar". Desde hace años veo que el País se está tensando y que muy pronto podría romperse. Yo sí creo que será un año duro para todos.