lunes, 27 de mayo de 2013

Actividad 1.Transformaciones

1. ¿Cómo enfrenta la institución los principales retos y demandas de la población que atiende? 
Es triste, pero la verdad es que no las enfrenta. La institución para la que trabajo (IEMS) ignora los retos y demandas o, simplemente, recurre a la evasión. Todo parte de una falta de conexión real con la población atendida, pues la institución prefiere el aspecto político sobre el aspecto académico.; además, debido a que las preparatorias se encuentran en zonas marginadas parece que son vistas por el GDF más como un medio de contención que de un proyecto académico. Los profesores están más en contacto con las necesidades académicas y sociales de los estudiantes, pero la Institución no está abierta a escuchar a ninguno. Los profesores han sugerido, por ejemplo, que se realicen diagnósticos que generen datos fiables acerca de la eficiencia terminal y la deserción; sin embargo, tampoco se han escuchado estas iniciativas. En general, veo una desconexión cada vez mayor entre los agentes que conformamos la comunidad institucional.   



2. ¿Cómo los prepara para retos futuros?
Si no hay una atención a las necesidades inmediatas de la comunidad estudiantil, la institución menos aún piensa en las necesidades futuras de los estudiantes. Supuestamente se espera que el perfil de egreso de cada estudiante lo dote de lo necesario para tener una formación humanista, social y científica perdurable y eficaz. Si algunos estudiantes logran cubrir este perfil y, además, convertirse en buenos elementos en los ámbitos académicos y laborales, lo logran, al parecer, por su propia determinación y constancia y no porque el instituto haya tenido la visión necesaria para fortalecerlos integralmente. 
  
3. ¿Cuáles son los últimos cambios o innovaciones que ha adoptado la institución? 
Entre los cambios más significativos, se encuentra la creación de un portal institucional que ofrece la creación de una cuenta de correo y la formación de un portal del estudiante que incluya materiales de estudio. La realidad es que los profesores vemos lo complicado que es para los estudiantes leer los materiales otorgados en clase y por eso vemos que el acceso los materiales en línea es casi nulo. 

¿Por qué crees que haya realizado estos? 
Como formamos parte de la Secretaria de Educación del D.F. es obvio que muchos de los programas de nuestra institución se conectan con los programas de asistencia del GDF tales como Prepa Sí. Los profesores vemos que no hay impacto positivo en la esfera académica y, en parte, lo atribuimos a la naturaleza política y no tanto académica de esta institución. 

jueves, 4 de abril de 2013

martes, 29 de enero de 2013

"Nocturno" de Rosario Castellanos

Nocturno
Amigo, conversemos.
desde hace ¿cuántos años?, desde el día
en que a un tiempo rompimos la tiniebla
y con vagido entramos en el reino del aire;
desde que los mayores nos pusieron
la sal sobre la lengua
y nos soplaron al oído un nombre
(no de amor, de destino),
un nombre que repites todavía
y que repito yo y repetiremos
hasta el fin, hasta el fin, sin entenderlo
hemos estado juntos.

Espalda con espalda. El uno viendo
nacer el sol y el otro
posando su mejilla en el regazo
materno de la noche.

Atados mano contra mano y vueltos
–forcejeando por irnos–
uno hacia el sur, hacia el fragante verde
y el otro a la hosquedad de los desiertos;
desgarrados; sangrando yo con la herida tuya
y tú quizá doliéndote
de no tener ni siquiera una pequeña brizna
e dolor que no sea también mía,
hemos sido gemelos y enemigos.

Nos partimos el mundo. Para ti
ese fragmento oscuro del espejo
en que sólo se ve la cara de la muerte;
los hierros, las espinas del sacrificio, el vaso
ritual y el cascabel violento de la danza.

Y para mí la túnica parda de la labor,
la escudilla de barro torneado con las manos
en que no cabe más que un sorbo de agua
y el sueño sin ensueños de la sierva.

Pero fuimos desleales al pacto. Tú acechabas
–lobo hambriento – el plantel y los rediles
y aullabas profecías intolerables
y hacías resucitar maldiciones y textos
rescatados de no sé qué catástrofe.

O incendiabas, de pronto, mi faena
con un enorme resplandor sagrado.

Y yo la hormiga. Yo
cosquilleando en tu brazo, hasta abatirlo,
cada vez que querías alzarlo hasta los cielos.

Y yo, Marta, pasando la punta de los dedos
sobre el altar, para encontrar la huella
del polvo mal limpiado.

Y yo, la tos que rompe
la redondez entera de la bóveda
en el instante puro de la consagración.

Y yo en la fiesta. Párpados esquivos,
Trenza apretada, labios sin sonrisa.
De espaldas a la música, con esa cicatriz
que el ceño del deber me ha marcado en la frente;
pronta a extinguir las lámparas, ansiosa
de despedir la huésped
porque en la soledad yo te escupía a la cara
el nombre de la culpa.

Ah, que duelos a muerte.
Hasta el amanecer luchábamos y el día
nos encontraba aún confundidos en nudo
ciego de odio y de lágrimas.

Como el convaleciente, tambaleándonos,
Nos poníamos de pie, lívidos y desnudos.
Y ni así, al contemplar nuestras llagas, subió
jamás a nuestra boca
una palabra de piedad, un gesto
en que se nos volviera perdón el sufrimiento.

Pero hoy e tiemblan tus rodillas; late
tu pulso enloquecido entre mis sienes
y siento que el orgullo se nos va deshaciendo
como un sudor que escurre adentro da médula.

Porque la noche es larga. Nada anuncia su término
y acaso
para nosotros dos ya no hay mañana.

Demos la fatiga una tregua y hablemos.

Ayúdame a decir esa sílaba única
–tú, yo – ¡pero no dos, nunca más dos!
cuya mitad posees.
Materia memorable, 1969

martes, 18 de diciembre de 2012

jueves, 13 de diciembre de 2012

Ansiosa de verte (Teresa de Jesús)

¡Cuán triste es, Dios mío,
la vida sin ti!
Ansiosa de verte,
deseo morir.

Carrera muy larga
es la de este suelo,
morada penosa,
muy duro destierro.
¡Oh dueño adorado!
sácame de aquí!
Ansiosa de verte,
deseo morir.

 ¡ El amor mundano
apega a esta vida;
el amor divino
por la otra suspira.
Sin ti, Dios eterno,
¿quién puede vivir?
Ansiosa de verte,
deseo morir.

La vida terrena
es continuo duelo:
vida verdadera
la hay sólo en el cielo.
Permite, Dios mío,
que viva yo allí.
Ansiosa de verte,
deseo morir